Santo Domingo. El comportamiento del precio del petróleo en los mercados internacionales ha vuelto a colocar en el centro del debate el costo de los combustibles en la República Dominicana, donde por varios periodos los precios locales se han mantenido prácticamente congelados a pesar de las fluctuaciones del crudo.
Datos del mercado energético muestran que el barril de petróleo de referencia de la OPEP ha experimentado variaciones importantes en los últimos años. En 2022 el crudo llegó a superar los 113 dólares por barril, mientras que durante 2023 y gran parte de 2024 el precio registró una tendencia a la baja, llegando a situarse cerca de 72 dólares en diciembre de 2024.
Durante ese mismo periodo, en la República Dominicana el Gobierno aplicó una política de subsidios para evitar que las alzas internacionales afectaran directamente a los consumidores. Según informó la Presidencia de la República Dominicana, los precios de los combustibles llegaron a mantenerse congelados durante 52 semanas consecutivas.
El viceministro de Comercio Interno, Ramón Pérez Fermín, explicó en su momento que el Estado destinó miles de millones de pesos en subsidios para evitar aumentos significativos en el mercado local, una medida que buscaba contener el impacto de la volatilidad internacional del petróleo.
A pesar de la caída que experimentó el crudo en varios momentos, los precios en las estaciones de servicio dominicanas no reflejaron reducciones importantes, sino que permanecieron estables debido a la política de congelamiento aplicada por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, entidad que fija semanalmente los precios mediante resoluciones oficiales.
Actualmente, el comportamiento del petróleo vuelve a registrar movimientos al alza en los mercados internacionales, lo que ha reactivado el debate sobre la fórmula utilizada para establecer los precios de los combustibles en el país.
Economistas y ciudadanos coinciden en que la República Dominicana, al ser un país importador de petróleo, depende directamente del comportamiento del mercado internacional. Sin embargo, también plantean la necesidad de que las variaciones del crudo —tanto cuando sube como cuando baja— puedan reflejarse de manera más clara en el precio final que pagan los consumidores.
El costo de los combustibles continúa siendo uno de los factores que más influyen en la economía dominicana, ya que impacta directamente en el transporte, los alimentos y el costo de vida de la población.

