El reciente aumento en los precios de los combustibles en la República Dominicana ha generado una ola de críticas por parte de distintos sectores políticos, sociales y económicos, quienes califican la medida como “inhumana” y desconectada de la realidad de la población.
Dirigentes de oposición y representantes de organizaciones civiles señalaron que el incremento impacta directamente el costo de vida, provocando alzas en el transporte, alimentos y servicios básicos. Aseguran que, en medio de un contexto internacional complicado, el Gobierno debió aplicar medidas de alivio en lugar de trasladar la carga económica a los ciudadanos.
Por su parte, autoridades gubernamentales defendieron la decisión indicando que responde a la volatilidad del mercado internacional del petróleo, afectado por tensiones geopolíticas. Asimismo, explicaron que se mantienen subsidios parciales para evitar aumentos aún mayores.



