El tribunal de La Altagracia impuso las penas tras comprobar la participación de los acusados en una estructura vinculada a sicariato, drogas y armas ilegales.
Santo Domingo.– Un tribunal colegiado del Distrito Judicial de La Altagracia dictó condenas de 30 y 20 años de prisión contra cinco hombres hallados culpables de intento de asesinato y delitos relacionados con el tráfico de drogas, en un caso que revela la operación de una estructura criminal organizada en el país.
Las penas más severas, de 30 años, fueron impuestas a Orlando Cedeño Acosta, conocido como “el Light”, y a Omar Antonio de la Cruz, alias “Ñoño”, tras ser encontrados responsables de intento de asesinato. A esta misma condena fue sentenciado Esterlin Rikervin Vilorio, identificado como cabecilla de la red, por su rol en el patrocinio de actividades de narcotráfico.
En tanto, Neifi Neftalís Núñez y Joan Eusebio recibieron condenas de 20 años de prisión por su implicación directa en el tráfico de sustancias controladas.
De acuerdo con la acusación presentada por el Ministerio Público, el grupo formaba parte de una organización criminal dedicada a múltiples actividades ilícitas, incluyendo secuestros, robos, sicariato, porte ilegal de armas de fuego y distribución de drogas.
Las investigaciones establecen que los procesados planificaron el asesinato de Joel de Jesús Rodríguez Durán, a quien interceptaron el 25 de marzo de 2023 en el sector Villa Cristal, en Higüey, mientras se desplazaba en un vehículo. En ese momento, los atacantes descendieron de dos automóviles y abrieron fuego, acción que quedó registrada por cámaras de vigilancia de la zona.
Durante el levantamiento de la escena, las autoridades recolectaron al menos 17 casquillos de armas de fuego, lo que evidenció la magnitud del ataque.
El expediente también detalla que los implicados utilizaban un apartamento en el sector Evaristo Morales, en el Distrito Nacional, como centro de operaciones para almacenar armas, drogas y otros elementos logísticos vinculados a sus actividades delictivas.
En el marco de las pesquisas, las autoridades ocuparon más de 17 kilogramos de cocaína y más de 2 kilogramos de MDMA (éxtasis), además de varias armas de fuego, entre ellas pistolas de distintos calibres y una escopeta, así como vehículos, dinero en efectivo, teléfonos móviles y documentos.
La desarticulación de esta red fue realizada mediante un operativo conjunto entre la Fiscalía de La Altagracia y unidades especializadas de la Policía Nacional, lo que permitió consolidar las pruebas presentadas en el proceso judicial.
Actualmente, el principal condenado cumple prisión en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Las Parras, mientras que los demás sentenciados permanecen recluidos en el CCR de Anamuya, en Higüey.
El caso pone en evidencia la capacidad operativa de estructuras criminales en el país y refuerza los esfuerzos de las autoridades para enfrentar el crimen organizado en todas sus manifestaciones.



