Santo Domingo.– Ante la creciente demanda de servicios médicos especializados en el país, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) inició un proceso de coordinación con universidades y centros hospitalarios para reforzar la formación de profesionales en áreas clave del sistema de salud.
La iniciativa busca alinear la educación médica con las necesidades reales de la población, enfocándose en especialidades que actualmente presentan mayor demanda, como cuidados intensivos, oncología, hematología, otorrinolaringología y medicina forense.
Como parte de este proceso, el ministro Rafael Santos Badía sostuvo un encuentro con el doctor José Joaquín Puello, presidente de la Ciudad Sanitaria Dr. Luis Eduardo Aybar, donde se discutieron estrategias para mejorar la formación práctica de los futuros especialistas.
Durante la reunión, se planteó la necesidad de reducir las brechas existentes en el sistema sanitario mediante una mejor planificación académica, que permita equilibrar la oferta educativa con las exigencias del sector salud.
Las autoridades coincidieron en que uno de los principales retos es fortalecer la integración entre la formación universitaria y la práctica clínica, de modo que los profesionales egresen con las competencias necesarias para responder a los desafíos actuales.
Asimismo, se destacó el papel de la Ciudad Sanitaria como un centro clave para la capacitación médica, gracias a su infraestructura y capacidad de atención en áreas de alta complejidad.
Otro de los puntos abordados fue el impacto que dejó la pandemia del COVID-19, que incrementó la demanda en áreas como salud mental, enfermedades cardiovasculares y trastornos cognitivos, obligando a replantear las prioridades en la formación médica.
En ese contexto, se busca establecer una agenda conjunta entre el Mescyt, el Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud (SNS), con el objetivo de diseñar políticas que fortalezcan la educación superior en salud y mejoren la capacidad de respuesta del sistema.
La propuesta será presentada ante el Consejo Nacional de Educación Superior, con miras a implementar lineamientos que permitan a las universidades adaptar sus programas a las necesidades actuales del país.
Con esta estrategia, se pretende avanzar hacia un modelo educativo más conectado con la realidad nacional, que garantice una atención médica más eficiente y oportuna para la población dominicana.



